

Shogo Miyazaki ama a una compañera de trabajo, confiesa y es rechazado. Destrozado, bebe y deja el empleo. Tumbado, oye una voz: una rubia petite llamada Tiffany, súcubo de sus sueños.
Lo inmoviliza con fuerza misteriosa, elogia el sabor del corazón roto y empieza a alimentarse de su sexo.