
Un hombre soltero de 40 años se masturbó tanto que perdió el conocimiento. Al despertar, vio a una chica linda llamada Misha mirándolo preocupada. Lo llamaba Norn y dijo que casi se ahogó.
En el reflejo del agua, vio a un chico lindo con orejas de animal: había renacido como Norn en un mundo con habitantes de orejas y colas, más hembras que machos y poligamia.
Misha, su primera esposa, vivía con él y se quitaba la ropa sin pudor para bañarse juntos. Mientras lavaba su cuerpo, su erección crecía sin parar…